Consejo del Mes de Agosto de 2019

LA REVERENCIA ES IMPORTANTE

I. BENEFICIOS DE LA REVERENCIA

– Logra bendiciones de la autoridad.

2Sa 14:4 Entró, pues, aquella mujer de Tecoa al rey, y postrándose en tierra sobre su rostro, hizo reverencia, y dijo: ¡Socorro, oh rey! 22 Y Joab se postró en tierra sobre su rostro e hizo reverencia, y después que bendijo al rey, dijo: Hoy ha entendido tu siervo que he hallado gracia en tus ojos, rey señor mío, pues ha hecho el rey lo que su siervo ha dicho.

1Re 1:16 Y Betsabé se inclinó, e hizo reverencia al rey. Y el rey dijo: ¿Qué tienes? 31 Entonces Betsabé se inclinó ante el rey, con su rostro a tierra, y haciendo reverencia al rey, dijo: Viva mi señor el rey David para siempre.

Dios oye la oración de los reverentes.

Neh 1:11 Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey.

 

II. LA REVERENCIA EN LA BIBLIA

Debemos mostrar reverencia para con la autoridad terrenal

Así sea mala u hostil.

Gen 43:28 Y ellos respondieron: Bien va a tu siervo nuestro padre; aún vive. Y se inclinaron, e hicieron reverencia.

1Sa 24:8 También David se levantó después, y saliendo de la cueva dio voces detrás de Saúl, diciendo: ¡Mi señor el rey! Y cuando Saúl miró hacia atrás, David inclinó su rostro a tierra, e hizo reverencia.

2Sa 1:2 Al tercer día, sucedió que vino uno del campamento de Saúl, rotos sus vestidos, y tierra sobre su cabeza; y llegando a David, se postró en tierra e hizo reverencia.

Así nos ataque injustamente.

1Pe 3:15 sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;

Tenemos que mostrar reverencia ante Dios

-Por su poder.

Núm 22:31 Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro.

-Por su perdón.
Sal 130:4 Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.

Debemos mostrar reverencia cuando entramos a lugares ajenos.

2Sa 9:6 Y vino Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, a David, y se postró sobre su rostro e hizo reverencia. Y dijo David: Mefi-boset. Y él respondió: He aquí tu siervo.

 

Los irreverentes son comparados con lo peor.

1 Timoteo 1:8-10 Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina,

 

Dios reclama reverencia especialmente de las hermanas.

Tito 2:3-5 Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Jesús en su ministerio terrenal fue ejemplo de reverencia.

Heb 5:7 Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte,(E) fue oído a causa de su temor reverente.

Dios demanda reverencia en nuestro servicio a Él.

Heb 12:28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

Dios exigía reverencia en el santuario.

Lev 19:30; 26:2 Mis días de reposo guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia. Yo Jehová.

Pablo le escribe a Timoteo a tener reverencia en la casa de Dios, es decir, lo exhorta a tener reverencia en la misma.

Las razones que Pablo da para tener reverencia en la Casa de Dios son:

Porque en la Casa de Dios está la iglesia del Dios vivo.

Acá Pablo inicia exponiendo:

La naturaleza de la Iglesia ¿Qué es la Iglesia? El cuerpo de Cristo y la desposada del cordero.

La Naturaleza del dueño de la Iglesia. Dios VIVO. La verdadera reverencia bíblica nace del conocimiento de la naturaleza de Dios y sus atributos.

 

III. LA REVERENCIA EN LA CASA DE DIOS

Antes del servicio.

Llegar temprano a la Iglesia para disfrutar de los momentos preciosos de oración y meditación antes del servicio.

Sentarse lo más cerca posible al púlpito, para disfrutar mejor del culto y para que los que lleguen tarde puedan sentarse en la parte de atrás sin distraer la atención de nadie. Ecl. 5:1

No llegar tarde, pero si en alguna ocasión, por alguna razón poderosa se llega tarde, si se está orando y leyendo la Palabra de Dios no se debe entrar al templo. Se debe esperar afuera. Luego se puede entrar de una manera comedida, sin ruidos, pues es lugar santo. Éx. 3:5.

No traer animales, ni juguetes u objetos ajenos a la adoración a Dios, pues es imprudente y distraen la atención.

Apague su celular. La tecnología no aporta mejor comunicación con Dios.

Sombreros, paraguas, ruanas deben quitarse antes de entrar al templo.

Vestirse y peinarse adecuadamente entendiendo que vamos a tener un encuentro con Dios.

Preparar Biblia, cuaderno y lápiz para anotar lo que Dios habla a su pueblo.

Disponer el corazón y el espíritu para así recibir la bendición del cielo.

Durante el Servicio.

Durante el servicio se debe mantener una actitud atenta y reverente, tomando parte en el culto divino y en la adoración, por medio de los cánticos y de todas las partes del culto.

Si hay alguien al lado que no tienen Biblia o himnario, se le debe invitar a compartir cortésmente.

Durante la predicación de la Palabra de Dios el oído y el corazón deben estar dispuestos a recibir el mensaje divino, pues la fe viene por el oír. Rom. 10:17

No divagar la vista por todas partes, ni mirar hacia atrás cuando alguien entra.

No sentarse incompuestamente en los asientos, ni con los brazos puestos sobre el espaldar.

No mascar chicle.

Es de muy mala educación y es una gran irreverencia hablar en medio del servicio.

Peor aún, pararse, caminar y/o salir del templo en el periodo del culto y más aún en medio de la predicación. (Por cualquier motivo)

Es cosa preciosa traer los niños a la iglesia, y todavía más precioso enseñarles la reverencia en la Casa de Dios desde que son pequeñitos.

Los padres de niños bebés deben tomar altas precauciones para no caer en irreverencia en la casa de Dios.

Es irreverente alimentar a los bebés en el templo.

Los niños deben ser instruidos en casa sobre el comportamiento en la iglesia, para no tenerlos que amonestar en la iglesia. En caso de presentarse una situación que amerite amonestación por parte de los padres a los niños, ésta debe hacerse con sabiduría y prudencia, sin distraer a los demás.

Si por algún motivo no escuchó o no entendió algo, no es prudente distraer preguntándolo al hermano próximo y mucho menos alzar la voz para preguntárselo al hermano que está en el púlpito.

A menos que el predicador lo permita, es irreverencia aportar, preguntar, debatir o contradecir en medio de la predicación.

En caso de presentase una situación extraordinaria, seguir las indicaciones del pastor o líder. Pero debemos abstenernos de fomentar risas, escándalos, cundir el pánico, etc.

Después del culto.

Al terminar el culto es muy buena práctica saludarse cariñosamente, especialmente a los que vienen por primera vez y a los nuevos convertidos. Rom. 16:16; 1 Ped. 5:14

No entablar charlas innecesarias pues sería profanar la Casa de Dios.

A la vez que es bueno saludarnos los unos a los otros, también es bueno salir lo antes posible, para llevar fresco en el espíritu el encuentro con Dios y su Palabra. Juan 4:23; 2 Tim. 2:7.